martes, 19 de noviembre de 2013

Desembarco en playa rocosa

Más de una vez nos toca desembarcar en playas que en principio no elegiríamos voluntariamente, especialmente si hay oleaje. 
Le tenemos cariño a nuestros kayaks... pero que vamos a hacerle.... cuando no hay más remedio salimos del agua como sea.

Cuando la playa es rocosa tendremos en cuenta varias cuestiones. La primera de ellas es que llegamos al momento del desembarque de manera diferente a como lo haríamos, en una playa de arena. En estas últimas, lo lógico es llegar con el cubre puesto, surfeando la ola orillera y apoyando si es necesario, cuando su impulso nos pone paralelos a ella. Sin embargo si hay rocas a nuestra llegada no podemos permitirnos ese lujo... hay que salir del kayak rápido, por lo que llegaremos con el cubre quitado y si es posible con las piernas ya fuera (aunque sentados). Como aquí no conviene surfear, lo mejor es salir entre olas, por lo que habrá que sincronizar bien la retropalada, para permitir que la ola nos pase por debajo en vez de impulsarnos contra las piedras. Así evitaremos también el cruzarnos.

Si vamos solos, únicamente queda el andar ágiles, y en el momento que hagamos pie, saltar coger el kayak con una mano (la otra tiene la pala), levantarlo y andando salir del agua (normalmente tropezando y resbalando entre las rocas) especialmente si son redondeadas.


Si vamos en grupo, es mucho mejor.......... para todos menos para el primero, que le toca actuar como si fuera solo. Con una persona en la playa, todo es más fácil, ya que nos sujetará la embarcación cuando lleguemos, y sobre todo antes nos habrá indicado desde la orilla el mejor momento y lugar para el desembarco. El código de señales es sencillo, brazo levantado atención, brazo adelante-atrás avanza y hacia estribor o babor según nos señale. Si además se sube encima de la roca más peligrosa, pues mucho mejor.


En estos casos controlar las series de olas es fundamental, y desde la orilla se tiene una perspectiva mucho mejor que desde el agua.

Cuando embarcamos para salir de la misma playa, todo es más sencillo (para todos menos para el último...claro) ya que aquí se agradece la ayuda para entrar en la embarcación, evitando que nos crucemos a la ola. Además un buen empujoncito ayudará a que el paleo se inicie ya con un poco más de agua. 

Es bueno practicar estas maniobras porque seguro que nos encontraemos en esta situación más de una vez en nuestras travesías.  Entonces llegaremos cansados, y con el kayak cargado, con lo que todo será un poco más difícil.

El siguiente nivel, es el desembarco directamente sobre grandes rocas (rock-landing), pero eso lo dejaremos para otra entrada.