jueves, 2 de enero de 2014

Sierra de Gata

                                                     
Normalmente aprovecho las fiestas navideñas para hacer alguna escapada a la montaña. En esta ocasión viajito de conocimiento de una serranía tranquila y acogedora, la Sierra de Gata.    http://bit.ly/1hWQ1Uf


Esta serranía se localiza al noroeste de la provincia de Cáceres cerca de Salamanca y entre Las Hurdes y Portugal. Los relieves más importantes se sitúan al este y al norte, con cumbres sobre los 1500 m. El sustrato es de pizarra y granito, según la zona, y en combinación con la intervención humana y la altitud, produce diferentes pisos de vegetación. En las cumbres domina el brezo y los piornos. Las laderas se cubren de bosques de roble, alcornoques y castaños. Hay muchos cursos de agua, y en las riberas hay sauces, alisios y fresnos.
No nos libramos de las típicas reforestaciones de pino y eucalipto.


Animales hay para aburrir.... mamíferos: lince ibérico, gato montés, nutria, liebre, conejo, zorro, tejón, comadreja, jabalí… rapaces: buitre negro, buitre leonado, milano, varias especies de águila, alcotán, cernícalo primilla, lechuza, varios búhos, cárabo, mochuelo.. Y otras aves: cigüeña blanca, cigüeña negra, perdiz, paloma, tórtola, grulla, garza real, además de anatidas, por supuesto reptiles variados y resto de pobladores del abundante medio acuático formado por  charcas, lagunas, pantanos y cursos de agua (ríos,gargantas, arroyos…).

La agricultura tradicional, centrada en los nucleos de población, tiene el terreno abancalado en las pendientes y utiliza los muchos arroyos y pozos con canalizaciones de riego tradicional aún existentes.

De las poblaciones que hay en esta sierra, cinco están declaradas Bien de Interés Cultural como conjunto histórico artístico: Gata, Hoyos, Robledillo de Gata, San Martín deTrevejo y Trevejo. Tienen además un incuestionable valor etnográfico y cultural.
                                                                                                                                    
              
 
"La Fala" es una lengua viva aún en estas villas, es una rama del galaico-portugües que siguió a la romanización peninsular y que quedó allí desde la Reconquista.



Para los amantes de correr en montaña, esta es una sierra amable, con desniveles contenidos en los senderos del bosque, aunque húmedos y resbaladizos por las hojas de los robles y castaños en esta época. Si tiramos "pa arriba" la cosa se endurece, con un piso rocoso divertido, que se empina hasta las crestas, que nos deparan paisajes abiertos y limpios.