jueves, 7 de julio de 2016

Se acerca el momento

Todo llega..

 
http://www.elmundo.es/sociedad/2016/07/08/57794fc3468aeb9a468b4636.html    
Tres piragüistas españoles irán en kayak de Mallorca a Roma
 

·                         Homenajean una aventura de 1950 en Año Santo para conseguir el Jubileo
Dos años pensando en esta aventura. Un año preparándola. Tan sólo unos días para que se haga realidad. El próximo 12 de julio, tres piragüistas españoles -Jose Bello, Carlos García y Álex Aguera- partirán desde Palma de Mallorca y estarán 11 días navegando en kayak, paleando mañana y noche, en una ruta de 1.100 kilómetros por el Mediterráneo hasta llegar a Roma y ganarse el Jubileo. Lo hacen en 2016, fecha que el Papa Francisco declaró Año Santo de la Misericordia siguiendo el lema de su Pontificado Miserando atque eligendo.
Pero esta aventura de sudor y sal tiene también otro objetivo más nostálgico: homenajear a un grupo de 16 estudiantes del SEU (Sindicato Español Universitario) que en 1950 hizo esta misma travesía, un reto deportivo entonces sin precedentes, y cuya peregrinación náutica culminó con una Audiencia con el Papa Pio XII. "A nosotros también nos gustaría ser recibidos por el pontífice, pero aunque hemos hecho las gestiones necesarias avisando del reto que emprendíamos, no creemos que sea posible. Me temo que este hombre tiene la agenda demasiado ocupada", explica a EL MUNDO con humor Jose Bello, el mayor de los aventureros a sus 57 años, sobre la posibilidad de verse con el Papa Francisco.
Aunque no es lo que más les preocupa. La hazaña que llevaron a cabo aquellos estudiantes en época de Franco "no ha sido repetida en 66 años, por su longitud y dificultad, al llevarse a cabo gran parte de la misma en aguas abiertas", explican los piragüistas que ahora tratarán de imitar a los pioneros de entonces. Antes y ahora, el reto se ha bautizado como "la travesía de los locos". Y antes y ahora, la locura les llevó y les llevará a ganar el Jubileo.
Jose, Carlos y Álex se relevarán en el mar y la condición es que esté siempre un kayakista en el agua. El resto descansará en el velero que les acompaña de apoyo.