domingo, 18 de diciembre de 2016

Tabique en vez de reposapies

En mis kayaks, siempre he utilizado un sistema de apoyo para los pies que permitiera diferentes posiciones. 


Partiendo de que hablamos de kayaks sin timón, lo anterior no es posible en una gran parte de los kayaks de mar, pues salvo alguna marca, la mayoría de los fabricantes montan reposapies sobre raíles, de manera que puedan regularse a la medida de cada palista. Esto es claramente una apuesta por la adaptabilidad de la embarcación, para ser utilizada por palistas de diferente talla, con una sencilla maniobra para modificar la distancia pedal/asiento, que en algunos modelos puede realizarse incluso navegando.

La situación de los reposapies en los raíles obliga a que la disposición de los mismos sea cercana al casco, lo que nos obliga a palear con las piernas abiertas, e impide modificar la posición de los pies, pues no hay lugar diferente donde apoyarlos. 

En muchas situaciones, especialmente con mar movida o durante la realización de maniobras de apoyos o giros, tendremos las rodillas bien encajadas en las musleras, por lo que los pies irán bien cerca del casco. En otras, en que nos interesa un paleo eficiente en aguas abiertas, es necesario que tengamos las rodillas juntas, para disponer de un buen juego de piernas, para la extensión alterna en cada palada, fundamental para una buena torsión del tronco. Para esto, es necesario que los pies apoyen juntos, lo más cerca posible de la linea de crujía de la embarcación.


Es por esto que mi skua no va equipado con reposapies. La bañera tiene una musleras generosas, bien acolchadas, que junto al asiento sport y el excelente apoyo lumbar, nos da un adecuado control de la embarcación.


Lo anterior se potencia con la ausencia de reposapies, pues el tabique del tambucho delantero está situado a medida, de manera que el apoyo de los pies se hace directamente sobre el. 

Bueno, no directamente, es aconsejable que la distancia entre asiento y tabique, sea un poco mayor de la necesaria para poder colocar alguna capa de espuma de alta densidad, que nos haga más cómodo el apoyo, y disipe los posibles impactos sobre el tabique. 

Si se aumenta aún más esta distancia, se pueden colocar espumas de diferentes grosores para permitir el uso del kayak a palistas de diferentes alturas.


Como se puede ver el resultado final es muy limpio. Además, aumentamos el espacio de carga en el tambucho delantero, al igual que disminuimos el volumen de agua que admite la bañera en caso de salida del kayak, lo que mejora la seguridad al hacer más rápidos y sencillos los rescates. Por último quitamos tornillos y taladros del casco, y restamos al peso de la embarcación el del conjunto reposapies/raíles. 

El control de la embarcación, en mi opinión, mejora claramente.