viernes, 3 de marzo de 2017

Un segundo antes de subirme a la piedra...!

Me gusta especialmente palear junto a paredes de roca si hay olitas, para aprovecharlas tras el rebote, pues son muy divertidas de surfear. En contra de lo que pudiera parecer, no es demasiado arriesgado si la ola va a favor y controlas bien los apoyos.


Cuando la ola viene en contra es más complicado pues aunque hay rebote, .... y este siempre te aleja de la piedra....., si rompe antes de llegar a la roca y nos pilla en medio, puede arrastrarnos. En estos casos, como siempre que estamos en la espuma, lo único que podemos hacer es un apoyo, canteando la embarcación hacia el lado de donde nos viene el empuje (siempre sobre la espuma), si le damos casco a la ola el vuelco está garantizado. De los dos tipos de apoyo, alto o bajo, utilizaremos el adecuado a la altura de la ola. Siempre que podamos, el apoyo bajo es el de elección, pues el alto es más lesivo (si lo hacemos elevando el codo por encima de la altura del hombro y la ola es potente nos arriesgamos bastante a un luxación de hombro).

La foto de arriba muestra un apoyo bajo, .... esa miniola me subió a la piedra. La inferior muestra un apoyo alto de Ainhoa jugando ayer en el arrecife del bajo de Las Puercas.