lunes, 8 de octubre de 2018

Fun Run....

El Neutrón 50 vuelve a casa para una puesta a punto. 


Como siempre, Javier me trata de manera exquisita. Muchos pensarán que es lo normal, pues al fin y al cabo Fun Run es mi patrocinador en lo referente a la embarcación. Y efectivamente es lo "normal", pero no solo conmigo. Cualquier kayak que salga de Fun Run  tiene asegurado un servicio posventa de lujo.


Me gusta cuidar el material, de hecho, a veces hasta me llaman exagerado. Pero una vez en el agua, el kayak es para navegar, y uno como este para meterse en líos (cosa que también me gusta mucho) por lo que es inevitable que con el uso intensivo que doy a las embarcaciones de vez en cuando haya que darles un poco de cariño y un repaso.... las rocas son muy duras.


Dejo al pequeño, junto a nuevos hermanos en proceso, que es artesanal y muy tecnológico a la vez, por difícil que pueda parecer. La mente inquieta de Javier, además del bagaje de conocimiento de la marca, asegura que estos kayaks siempre estén a la última tanto en material y proceso de fabricación, como en diseño y adecuación del producto a las necesidades del palista (en ello estamos).

  
Y nos vamos, dejando al alma máter de Fun Run trabajando en otro proyecto estrella, el trineo del viento, para cuya construcción ha sido necesario diseñar maquinaria específica. La que más me ha llamado la atención es la dedicada al trenzado de las fibras de carbono sobre los travesaños del trineo. Esta tecnología propia va a servir para el desarrollo de nuevos productos, ..... a lo mejor, palas groenlandesas en carbono, quien sabe..!