miércoles, 29 de enero de 2014

Corrientes en la Península Ibérica

Olvidándonos de las oceánicas o generales, en nuestras costas podemos encontrar diferentes tipos de corrientes.


Las corrientes de marea se forman por la atracción de la Luna y el Sol e incluso por la diferencia de altura de los océanos http://bit.ly/IQ9f1T . Las mareas producen, durante la creciente, las corrientes de flujo que se adentran en la costa, bahías, rías, estuarios, etc. A su vez, durante la marea vaciante, se produce el reflujo, desplazándose hacia alta mar la masa de agua de la bajada de la marea. Estas corrientes serán más intensas durante las mareas vivas, que ocurren cuando el Sol y la Luna se encuentran alineados, ejerciendo su atracción conjunta sobre el océano. Por el contrario serán más débiles cuando las mareas sean muertas, es decir cuando el Sol y la Luna se encuentren en cuadratura y su atracción será menor.

La llamada corriente de arrastre se produce a consecuencia de vientos persistentes en la misma dirección, que al actuar en la superficie de la mar terminan arrastrando el agua. Los vientos alisios, los ponientes (vientos de componente oeste), la masa de la Tierra y el efecto Coriolis hacen que las corrientes superficiales se muevan, en el sentido de las agujas del reloj en los océanos del hemisferio septentrional, haciéndolo al contrario en el hemisferio meridional.


Todas las corrientes de cierta intensidad suele generar, próximas a las costas, contracorrientes que actúan en sentido contrario. Para nosotros es especialmente importante la formación en los cabos de los llamados hileros de corriente.

De una manera general, y sin tener en cuenta las mareas, podemos ver las corrientes dominantes en nuestra zona de navegación.


Cornisa cantábrica

Generalmente estas corrientes fluyen hacia el este y se ven reforzadas, durante el invierno, por los temporales del oeste y noroeste. En estas circunstancias, su intensidad puede llegar hasta los tres nudos en alta mar. En las zonas costeras esta intensidad será siempre inferior.

En verano estas condiciones cambian totalmente. Los vientos dominantes serán de componente Este, dando lugar a que las corrientes de arrastre se dirijan hacia el Oeste, especialmente en toda la zona comprendida entre la desembocadura del Bidasoa y la Estaca de Bares. Esta corriente pude unirse y reforzar a la rama Sur de la corriente del Golfo que se desgaja de la principal, reforzándose y bañando la costa de Portugal. En el frontón de la costa gallega, entre la Estaca de Bares y el Cabo Finisterre, especialmente durante el verano y en las horas de sol de día, suele soplar el NE, llegando a superar los 30 nudos, produciéndose la correspondiente corriente de arrastre.


Costa de Portugal

La circulación general de la corriente es hacia el Sur, viéndose reforzada por los alisios en los meses de Junio, Julio y Agosto. Durante el invierno y con los temporales duros del SW, la corriente se suele invertir y dirigirse hacia el Norte. En las proximidades de Lisboa prevalecen las corrientes de marea (flujo y reflujo) debido al enorme volumen de agua que se mueve en la desembocadura del río Tajo (mar de la Paja). En las proximidades del cabo de San Vicente, la corriente general de Portugal se bifurca en dos ramas. Una de ellas se dirige hacia el Sur formando la corriente de Canarias y la otra rama penetra en el Golfo de Cádiz, dirigiéndose hacia la embocadura del Estrecho de Gibraltar.

Corrientes del Estrecho de Gibraltar

La corriente general del Este que penetra en el Estrecho de Gibraltar aumenta su intensidad debido a la mayor evaporación del Mediterráneo. Existen contracorrientes hacia el Oeste muy cerca de tierra, tanto en la costa española como en la marroquí. La marea influye mucho en las corrientes del Estrecho de Gibraltar. A la altura de Tarifa la intensidad puede superar los dos nudos al igual que en las proximidades de Punta Cires (en la costa marroquí) y puede incluso llegar a los 5 nudos en otros puntos del Estrecho.
En estas aguas existe otro fenómeno que se suma al de  las corrientes y que está relacionado con ellas. Este fenómeno es debido al afloramiento de aguas profundas y da lugar a lo que conocemos con el nombre de "hervideros".
Con viento en calma se aprecian perfectamente dando la sensación de que está hirviendo la mar (de ahí su nombre) Existen varios localizados en los siguientes puntos: bajo de la Aceitera y sus proximidades, el bajo de los Cabezos, Espartel, Tarifa, Punta Cires (éste es enormemente activo), en Pta. Almina y Pta. Europa. Con vientos tanto del Este como del Oeste la mar se hace muy corta y arbola mucho, resultando peligroso y complicado atravesarlos.

Corriente en el Mar de Alborán

Son de componente Este, bastante fuertes y se ve incrementada su intensidad con las corrientes de arrastres producidas por los vientos de Poniente y disminuida cuando éstos son de Levante.
Muy cerca de tierra se genera una contracorriente que tira hacia el Oeste, en toda la costa andaluza entre Sabinal (Almería) y Pta. Europa (Gibraltar).

Corriente en la costa Sudeste

En el trozo de costa comprendido entre Cabo de Gata y Cabo de Palos existe una leve corriente que en tiempo normal no llega al nudo de intensidad que se verá reforzada con los vientos del NE y prácticamente anulada con los vientos del SW (llamados Leveche en esta zona).


Costa Valenciana

Existe una corriente del SW a lo largo de la costa valenciana que recurva al SE a la altura del Cabo de la Nao, pasa por el Sur de las Baleares, para unirse a la corriente general del Este, que fluye desde el estrecho de Gibraltar hacia el exterior del Mediterráneo. Entre las islas Baleares existe también una corriente del SE que termina por unirse al Sur de las mencionadas islas con la corriente general del Este.

Costa Catalana

Existe una corriente del SW de muy pequeña intensidad, hasta el punto que en determinadas épocas del año es en sentido contrario, o sea hacia el NE. Posiblemente la zona donde más se aprecian éstas corrientes sea en la proximidades de Cabo Tossa y Cabo Bagur.

Corriente de Canarias

No toda la corriente que se genera en las inmediaciones del Golfo de Cádiz penetraen el estrecho de Gibraltar, dado que esta se bifurca a la altura de Cabo Espartel dirigiéndose hacia el Sur, bañando por lo tanto la costa marroquí. Ésta es una corriente fría que viene de aguas abisales a rellenar el hueco que ha quedado en la superficie debido al gran arrastre de agua superficial producido por los alisios. También a ésta corriente se le unirá la rama de la corriente de Portugal, que se bifurcó en las proximidades del Cabo de San Vicente. Ambas forman la llamada corriente de Canarias.