martes, 14 de enero de 2014

Nuestras amigas las olas.

Para nosotros, seakayakers, las olas son posiblemente uno de los condicionantes decisivos en nuestra navegación. Por eso hablamos mucho de ellas. En esta entrada me voy a permitir teorizar un poco.                                                           
 
Las olas son producidas por la acción del viento al incidir este sobre la superficie del mar, formando un ángulo más o menos agudo. Si el viento aumenta, el rozamiento inicial irá aumentando hasta producirse la ola. Es por lo tanto un movimiento ondulatorio que se propagará a una determinada velocidad sin transporte de masa. 
 
Es un movimiento superficial y a una determinada profundidad las aguas están quietas. En cuanto a la altura, habrá que tener en cuenta la intensidad del viento. La persistencia, o sea el número de horas que sopla el viento en la misma dirección, y el fetch. Todo esto es lo que conocemos como mar de viento.

Una vez desaparece el viento quedará la mar de leva, esta será muy regular, tendida y con longitud de onda muy superior a su altura. En las olas deberemos conocer los siguientes términos: 
 


  •  Crestas, son las elevaciones máximas y por tanto senos serán las máximas depresiones. 
  • La altura o amplitud de una ola será la distancia vertical entre un seno y una cresta. 
  • La longitud de la ola será la distancia horizontal entre dos crestas o dos senos.
  • El periodo será el tiempo en segundos que tardan en pasar dos crestas o dos senos por un mismo punto.
  • En cuanto a la velocidad de propagación, nos tenemos que fiar de las observaciones. Suele ser la 3/5 de la velocidad del viento que la genera. 

En pequeñas profundidades, la velocidad de propagación suele bajar a la mitad del viento que la origina. 
 
Podemos definir el Fetch como la extensión que el viento sopla sobre la mar en la misma dirección e intensidad constante. Esta distancia se mide en millas y cuanto mayor sea esta, más altura alcanzará la ola.

 
La persistencia la definiremos como el número de horas que ha soplado el viento en la misma dirección. Haciendo uso de ambos datos, Fetch y Persistencia, podremos confeccionar los mapas de olas.
Mirando la carta y contrastando ciertas características de la costa, tales como la profundidad, y la forma del fondo marino, es posible prever el tipo de oleaje que nos vamos a encontrar a nuestra llegada a la costa en nuestras travesías, (en las condiciones atmosféricas del momento).
Ya es más difícil afinar sobre el tamaño y la violencia de la rompiente, pero si podemos hacernos una idea si tenemos en cuenta algunas cuestiones observables.
En el acceso a la playa, lo que nos interesa es conocer el momento en que la ola rompe y la distancia a que lo hará de la orilla.
Ilustración KDM Manual Completo DC Hutchinson
 Pendiente, la ola rompe cuando hay una profundidad de 1,5 veces la altura de la misma. 
Igualmente, para no equivocarnos en el acceso a la orilla, controlaremos tres cuestiones para evitar desembarcos incontrolados:

        Zonas de resguardo a los trenes de ola
        Curvas de refracción
        Rebote en zona expuesta