viernes, 14 de noviembre de 2014

Palas y tendencias

En mi opinión, el Kayak de Mar continúa evolucionando. La velocidad de esta evolución es más palpable en los países y áreas geográficas donde hasta ahora han tenido menor desarrollo de la disciplina, y cuando me refiero a desarrollo, hablo del aspecto técnico. 
 

Independientemente del origen antiguo de esta navegación, y de que los kayaks de mar actuales sean posiblemente las embarcaciones que mejor han mantenido su diseño y características, desde los originarios kayaks esquimales. La evolución de los materiales ha permitido la construcción de equipos cada vez más sofisticados y duraderos, con estupendas capacidades hidrodinámicas, gracias a la rigidez, ligereza etc... (aparte del propio diseño).

 
Igual que el kayak, la pala como elemento propulsor, ha ido sufriendo mejoras y variaciones para orientarse a los diferentes tipos de paleo.


Hago aquí un paréntesis, para comentar que también vivimos un momento de vuelta a los orígenes por parte de muchos seakayakers, con el uso de palas esquimales (groenlandesas, aleutianas etc..) de madera. realizadas artesanalmente  y cada vez más de composites , en el momento en que los fabricantes han visto el filón.  De los kayaks de puro diseño esquimal, hablaremos en otro momento.


En mi caso, que utilizo pala europea , podemos ver que actualmente dentro del grupo de usuarios de esta pala ya hay diferentes tendencias, dependiendo de las condiciones de la mar en que navegan. Hasta no hace mucho, se establecía un estándar de longitud total y de superficie de la hoja según las características antropométricas del palista.  Hoy día y gracias al desarrollo técnico de la especialidad, al que me refería al principio, no es lo mismo el instrumento que necesita un palista que realiza largas travesias en aguas abiertas, que el que necesita quien navega y juega en aguas revueltas y olas o el que usan los amantes del rockgardening y rockhopping.

 
La diferencia fundamental estará en la longitud, siendo decreciente: travesia - lumpy water - rockhopping. Si queremos afinar más, podemos utilizar una hoja con mayor superficie para jugar/surfear, y un material en la hoja más resistente (o barato) para palear y saltar entre las rocas.
 

Ya he comentado otras veces por aquí, que considero la simplicidad una de las garantías de la eficiencia, por lo que yo tengo dos palas para todo. Ambas del mismo modelo, para no perder "tacto", pértiga recta y hoja media. Para paleo de ángulo alto (que es el que necesitarás en la mayoría de las "condiciones complicadas"). Con relleno de foam en las hojas, lo que le da una flotabilidad extra en las maniobras y suavidad en el paleo, y de la máxima calidad ( rigidez y ligereza). 


Imagino que como cada vez nos vamos metiendo en más líos, pues nos vamos acostumbrando a palas más cortitas. En la actualidad uso 199 cm y para las travesías largas 205 cm.