lunes, 16 de marzo de 2015

El viento térmico

El viento térmico es un fenómeno meteorológico que los kayakista de mar debemos conocer, por la importante influencia que tiene en las condiciones de navegación de muchas de nuestras zonas costeras. Se produce en el litoral, fudamentalmente en verano, generando el régimen de brisas de mar y de tierra características, con una frecuencia del 80 - 90 % de los días.


De manera general, el viento se produce por los desplazamientos de las masas de aire, entendiendo como tal, los desplazamientos horizontales. Hoy hablamos de un viento muy particular, que tiene un origen distinto al habitual. Lo normal es que los vientos se produzcan por el gradiente barométrico (diferencia de presión atmosférica). En el caso del viento térmico, el origen es el gradiente térmico (diferencia de temperatura).



El proceso es simple, cualquier masa de aire que esté en contacto con una superficie caliente, aumenta su temperatura, consecuentemente disminuye su densidad y asciende. El espacio que ocupaba esa masa de aire es rápidamente ocupada por otro aire más frio, que viene de estar en contacto con una superficie con menor temperatura.
 

Este desplazamiento es el viento térmico, que viaja de una superficie fría a otra caliente (o mejor dicho, con gradiente térmico).

En verano, en nuestra latitud el sol tiene fuerza, por lo que durante el día calienta mucho la tierra. En las horas centrales del día es cuando se consiguen mayores temperaturas. El sol también calienta el mar, pero debido a la enorma cantidad de agua y su elevada conductividad térmica, la influencia de los rayos solares no es suficiente para aumentar sustancialmente la temperatura de la superficie marina, en esas horas.
Como consecuencia, a partir del mediodía solar, habrá un importante gradiente térmico entre la superficie del mar y la de la tierra. El aire sobre la tierra se calienta y asciende rápidamente, este espacio lo ocupa el aire marino, produciendo la brisa marina, que va del mar a tierra. 

La fuerza de la brisa de mar varía mucho de acuerdo a diferentes circunstancias. Son particularmente fuertes cuando:
  • Las costas son montañosas y se produce coincidencia con las brisas del valle.
  • La costa es bañada por una corriente marina fría con el consiguiente aumento del gracinte térmico.
  • La costa se prolonga hacia el exterior en forma de grandes llanuras que favorezcan el calentamiento diurno.
Lo inverso ocurre durante la horas más frías, en la noche. La superficie de la tierra pierde calor, mientras que la del mar, por los mismos motivos indicados antes, se mantine a la misma temperatura. Eso hace que el gradiente se invierta, por lo que durante la noche y primeras horas del día la brisa térmica será terral, es decir va de tierra a mar. Este gradiente es menor, por lo que la intensidad del viento también lo será.


Con lo anterior y con las horas de las mareas ya podemos programar nuestras rutas, sabiendo que la mayoría de los días calurosos, tendrán viento de mar, y por tanto olas de viento, en las horas centrales del día. En las primeras horas del día, será lo normal una ligera brisa de tierra, que aplana la mar. Al final del día tendremos los momentos más tranquilos. Todo esto es fundamental tenerlo en cuenta para establecer el horario de paso de los puntos conflictivos.


Las olas de la brisa marina desaparecen al final del día, pues no son producto de fetch persistente.