miércoles, 25 de marzo de 2015

Liderar el grupo

La navegación de más de un kayakista en la misma ruta, ya la consideramos grupo. En nuestra disciplina, es lo más general, y salvo que sea una actividad organizada por cualquier entidad, es frecuente observar grupos de palistas (generalmente grupos de amigos) que están haciendo una travesía y no hay un líder designado.


El líder o guía en kayak de mar es la persona responsable de la conducción del grupo en el agua, y conlleva una responsabilidad. Es el/la encargado de tomar las decisiones, y en quien el resto de los palistas depositan su confianza.
 

La adecuada gestión del grupo es un trabajo importante y que produce bastante desgaste, pues exige atención constante. Tanto el posicionamiento del guía principal en cabeza del grupo, eligiendo trazada/itinerario de los pasos, marcando el ritmo y realizando las agrupaciones necesarias, como el del guía ayudante que cierra el grupo, o protege los pasos peligrosos, son fundamentales para la seguridad de la navegación del conjunto. Las actuaciones de rescate y salvamento son igualmente básicas.



Todo lo anterior, es la teoría, que podemos desarrollar muy extensamente, de hecho la cualificación de "Guía de Kayak de Mar" es la máxima titulación deportivo/profesional de la disciplina en España, con un programa formativo desarrollado aquí BOE , que tiene un contenido curricular de 410 horas entre formación específica y practicas, además del módulo común de Técnico Deportivo II.


Pero no es este, el aspecto que trato hoy, sino la necesidad de que en cualquier grupo, antes de tocar el agua, exista un participante responsable de la travesía. Titulado o no. Lo normal es que sea la persona con mayor experiencia o capacitación y lo mas importante, que disponga de la autoridad suficiente para que el grupo navegue coordinado.


Las cuestiones de seguridad son básicas en la plantificación y desarrollo de la ruta, y no hay nada mas inseguro que un grupo en el que mas de una persona quiere tomar las decisiones en momentos de apuro. Todo es perfecto cuando no pasa nada.... hay buena mar, vamos en horario, no hay dificultades técnicas, nadie tiene ningún problema...etc, pero hay que estar preparado para cuando esto no sea así (no hay mejor improvisación que la cuidadosamente planificada).

Otra cuestión es el tema de la responsabilidad. Independientemente de la voluntad de los miembros del grupo, de la colaboración, o de lo que ocurra durante una travesía. En caso de abrirse una investigación, sea judicial o no, tras un accidente o incidente de importancia (lesiones, rescates, seguros.. etc...) las autoridades pedirán las correspondientes responsabilidades al palista mas cualificado del grupo.


Esto último, ha hecho que bastantes compañeros guías hayan desistido de participar en quedadas o concentraciones desorganizadas, en las que prima la espontaneidad y la realización de rutas en grandes grupos sin ninguna organización y sin requisitos de nivel técnico para participar; sabedores de que se pueden encontrar en un buen lío (incluso judicial) en caso de existir un problema serio durante la actividad, estando el/ella presente.