lunes, 2 de noviembre de 2015

Txindoki



Esta bonita cumbre, a pesar de su aspecto, es fácil. Emblema de la Sierra guipuzcoana de Aralar, tiene un perfil característico que te atrae nada más verlo. Recientemente la observamos desde la cima del Aizkorri y nos anotamos al "cervino vasco" como próximo objetivo.


Al contrario de lo que ocurre con el autentico Cervino (cuando lo subí, tarde un día muuuuy largo) este monte se culmina en un par de horas por la vía normal, desde el aparcamiento de Larraitz (403 m).



Realizamos una ruta circular, bordeando la cara norte hacia la derecha, buscando el collado de Zirigarate. Un poco antes de llegar a éste, nos encontramos con la fuente de Oria.


Desde aquí hasta el collado de Egurral.


Ya vemos arriba la pirámide rocosa de la cumbre, a la que llegamos superando una pendiente dura.


El desnivel total es de 943 m, pues la cumbre está a 1346 m.








Hacía mucho viento, por lo que tras las fotos de rigor, nos bajamos de este emblemático pico, para buscar un buen sitio para comer. Habíamos comenzado la subida muy tarde.....

 



Desde el collado de Egurral, bajamos hacia el lado contrario por donde ascendimos, enfilando  una humbria vaguada, que nos conduce hacia el valle de Muitze, rodeando la montaña.


Llegamos a zona arbolada, al pasar al otro lado de la regata de Muitze, y siguiendo un sendero tapado por las hojas del otoño vamos descendiendo hasta una antena de telecomunicaciones, en la cota de los 500 m.





 Desde aquí hasta el parking donde nos espera la furgo ya tenemos pista.