martes, 19 de octubre de 2021

Ascension al Anie

Esta montaña francesa, Auñamendi en euskera, tiene 2507 m y tanto por su forma piramidal como por su situación es una de las más representativas del extremo occidental pirenaico. La subida normal parte del collado de Ernaz, a 1760 m de altitud, famoso porque aquí está la Piedra de San Martín, ubicación de un antiguo rito, aún vivo.

Hay un buen parking desde el que se empieza a ganar altura con rapidez.





Pasamos algunas campas entre árboles y pronto vemos la cumbre del Arlas de poco más de 2000 metros, que dejaremos a nuestra izquierda. 

Nos dirigimos al collado de Pescamou, con el valle  a nuestra derecha.

Poco a poco vamos adquiriendo sensación de montaña.


Ya hemos pasado el Arlas.


La silueta de nuestro objetivo se muestra clara.


Se intuye el cambio de terreno dentro de poco...

El siguiente collado es el de Baticoche, muy espacioso, allí hay un pequeño refugio metálico, que tristemente está cerrado con un cartel de “particular”.

Andamos bajo el pico Latras, que está a nuestro poniente. 

Nos adentramos en terreno karstico, nos queda un buen trecho de andar entre rocas, algunos trepes y pasos rocosos. Es el laberinto kárstico de Larra.


Muchas grietas y simas, que con nieve hacen peligroso el tránsito. 

Lo mismo ocurre con niebla, pues es bastante difícil encontrar los pasos si no ves los hitos y marcas rojas que nos indican el mejor camino entre este maremagnum calizo. 





Seguimos un canal que se dirige más o menos hacia el oeste, ganando altura.




Ya vemos cerca el Col des Anies

Aparecen marcas amarillas también, que nos dirigen hasta el collado del Anies (2085 m) entre el Anie y el Soumcouy.

Desde aquí, algún trepe entre canales y grandes bloques hasta llegar a la base de la pirámide final.


El ascenso a la cumbre por la cara sur, que por la pendiente, nos obliga a subir haciendo grandes zetas en el interminable canchal.


En esta cumbre, vive el hada Maitagarri la más hermosa de los seres mítico vascos.

Nosotros no la vimos, a lo mejor había que esperar a que cayera la noche, de hecho en la misma cumbre hay un pequeño cortar de piedras para vivaquear protegidos del viento, será la próxima vez...

El paisaje es extraordinario, vemos frente a nosotros la Mesa de los Tres Reyes (click para ver su ascensión)

La bajada la hicimos por otro itinerario, para conocer mejor la zona, nos lleva por Le Pourtet. Hay una bifurcación cerca del collado.

Bajamos y entrando por el collado a la cara norte que cruzamos completamente por su base. 


Hay que hacer algún destrepe fácil con algo de patio.


También hay que pasar el laberinto de Larra por este camino de vuelta pero es más sencillo.








Llegamos al cruce de caminos, desde aquí el sendero de vuelta es el mismo que el de ida, ya fuera de laberinto de rocas.



El día ha sido estupendo.



Como siempre, exprimiendo el día, llegamos al punto de partida ya casi de noche.



Hasta la próxima